El aumento de peso durante el primer año de vida de un bebé se asocia con el riesgo de diabetes tipo 1 según un reciente estudio de niños nacidos en Noruega y Dinamarca, que ha sido publicado en la edición digital de la prestigiosa revista ‘JAMA Pediatrics‘.

La diabetes tipo 1 es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia, para la cual no se ha establecido ningún factor ambiental como un factor de riesgo. Maria C. Magnus, del Instituto Noruego de Salud Pública, en Oslo, y varios coautores han examinado en los últimos años el crecimiento durante el primer año de vida de los niños y su riesgo de padecer diabetes tipo 1 en la infancia.

La investigación empleó información a partir de dos grupos de estudio escandinavos de niños nacidos entre 1998 y 2009. El análisis se llevó a cabo entre noviembre de 2014 y junio de 2015 y la media de los niños al final del seguimiento fue de 8,6 años en el grupo de niños de Noruega y 13 años en el de menores de Dinamarca.

El estudio incluyó a 99.832 niños (59,221 desde el grupo de estudio de Noruega y 40.611 del grupo de estudio de Dinamarca). La incidencia de la diabetes tipo 1 desde los 12 meses hasta el final del seguimiento fue de 25 casos por cada 100.000 personas cada año en el grupo de niños de Dinamarca y 31 casos por 100.000 personas-año en el grupo de niños procedentes de Noruega.

Los autores informan de que el aumento de peso desde el nacimiento hasta los 12 meses se relacionó con el riesgo de posterior diagnóstico de diabetes tipo 1 y el cambio medio en peso desde el nacimiento hasta los 12 meses fue de poco más de 6 kilos. Los científicos no vieron una asociación significativa entre el incremento de la longitud desde el nacimiento hasta los 12 meses y la diabetes tipo 1, pero si en el aumento de peso.

Las limitaciones del estudio incluyen factores no medidos que pueden estar presentes. “En conclusión, nuestro estudio es el primer estudio poblacional prospectivo, a nuestro conocimiento, que proporciona evidencia de que el incremento de peso durante el primer año de vida se asocia positivamente con la diabetes tipo 1. Esto apoya los orígenes ambientales tempranos de la diabetes tipo 1”, concluye la investigación.