Las bacterias y los virus tienen un papel obvio en la causa de las enfermedades infecciosas, pero los microbios también se han identificado como causa sorprendente de otras enfermedades, incluyendo el cáncer cervical (virus del papiloma humano) y las úlceras de estómago (bacterias H. pylori).

Un nuevo estudio de la Universidad de Iowa sugiere ahora que las bacterias pueden incluso ser causa de una de las enfermedades más frecuentes de nuestro tiempo, la diabetes tipo 2.

El equipo de investigación dirigido por Patrick Schlievert, PhD, profesor y DEO de microbiología de la Facultad de Medicina Carver IU, ha encontrado resultados que confirman que la exposición prolongada a una toxina producida por Staphylococcus aureus (estafilococo) provoca todos los síntomas característicos de la diabetes tipo 2, incluyendo resistencia a la insulina, intolerancia a la glucosa, y la inflamación sistémica. Las pruebas con esas bacterias se han efectuado en ensayos con conejos. “Básicamente, reproducido diabetes tipo 2 en los conejos simplemente a través de la exposición crónica a la superantıgeno estafilococo”, dice Schlievert.

Los hallazgos sugieren que las terapias destinadas a eliminar esas bacterias de estafilococos o neutralizar los superantígenos pueden tener un potencial para prevenir o tratar la diabetes tipo 2 en el futuro y detener de esa manera la gran cantidad de casos que se producen hoy en día.

La obesidad sigue siendo un factor de riesgo conocido para el desarrollo de la diabetes tipo 2, sin embargo esa obesidad también altera el microbioma de una persona (el ecosistema de bacterias que colonizan nuestros cuerpos y que afectan nuestra salud) y por ahí también podría encontrarse una explicación.

“Lo que estamos encontrando es que a medida que las personas aumentan de peso, son cada vez más propensos a ser colonizados por las bacterias estafilococos y a tener un gran número de estas bacterias en la superficie de su piel”, dice Schlievert.

La investigación de Schlievert ha demostrado previamente que superantígenos – toxinas producidas por todas las cepas de bacterias estafilococos – perturban el sistema inmunológico y son responsables de los efectos mortales de diversas infecciones por estafilococos, como el síndrome de choque tóxico, sepsis o la endocarditis.

El último estudio de equipo, publicado recientemente en la revista mBio, muestra que los superantígenos interactúan con las células de grasa y el sistema inmune para causar la inflamación sistémica crónica, y esta inflamación conduce a la resistencia a la insulina y otros síntomas característicos de la diabetes tipo 2.

Al examinar los niveles de colonización por estafilococos en la piel de cuatro pacientes con diabetes tipo 2, la estimación del equipo de Schlievert confirmó que la exposición a esas bacterias fue proporcional a la dosis de superantígeno que causó en los conejos los síntomas de la diabetes tipo 2. Es decir, que hay mucha relación entre ambos casos.

“Creo que tenemos una manera de interceder aquí y alterar el curso de la diabetes”, dice Schlievert. “Estamos trabajando en una vacuna contra los superantígenos y creemos que este tipo de vacuna podría prevenir el desarrollo de diabetes tipo 2”.

El equipo también está investigando el uso de un gel que contiene glicerol monolaurato tópica, que mata las bacterias estafilococos en contacto, como un enfoque para eliminar las bacterias estafilococos de la piel humana. Ellos planean probar si este enfoque mejorará los niveles de azúcar en sangre en pacientes con diabetes tipo 2 o pre diabetes.