Por todos es sabido a estas alturas, o por lo menos así debería de ser, que existe una relación directa entre la obesidad y la diabetes tipo 2. Ambas están entre los problemas de salud con más rápido crecimiento en el mundo. Ahora hemos sabido que un equipo danés y británico está a un paso de crear la primera pastilla contra la obesidad.

El cuerpo tiene una variedad de funciones que deciden si tenemos sobrepeso o no. Por ejemplo las hormonas que controlan el apetito y la ingesta de alimentos. En los últimos años la ciencia ha asumido la misión de investigar estas funciones fisiológicas y encontrar una manera médica para combatir la obesidad.

Una de esas maneras que ha atraído el interés y curiosidad del mundo científico es trabajar con una proteína especial, que pueda estimular diferentes actividades fisiológicas tales como la producción de hormonas del apetito y el control de las hormonas que controlan la absorción intestinal de los alimentos. Esa podría ser la clave para poder frenar una patología como la obesidad y otras adheridas a ella como la diabetes tipo 2.

La proteína en particular se encuentra en las membranas de las células en los intestinos, en las células inmunes y en la grasa, y se llama FFA4. La proteína es activada por los ácidos grasos libres liberados de la comida, como el omega-3. Cuando esto sucede, se liberan hormonas que inhiben el apetito y el aumento de la absorción de azúcar de la sangre es mayor.

“En algunas personas esta proteína no está activada y eso provoca un riesgo mucho mayor de ser obesas. Esto puede explicarse por la implicación de la proteína en la secreción y regulación de la hormona de la inflamación y la sensibilidad a la insulina “, explica  Bharat Shimpukade del Departamento de Física , Química y Farmacia de la Universidad del Sur de Dinamarca.

Junto con el profesor Trond Ulven del mismo departamento y sus colegas de la Universidad de Glasgow quieren encontrar una manera de activar esta proteína, ya que puede ayudar a desarrollar un fármaco contra la obesidad o la diabetes tipo 2. La cosa es que para encontrar esa molécula se tiene que investigar sobre millones de ellas. Estos investigadores han logrado desarrollar un programa informático que hace el cribado infinito y los años de investigación que serían necesarios pueden reducirse bastante, de tal manera que los investigadores se sienten optimistas y creen que la cura de la obesidad y por tanto la reducción de muchos casos de diabetes tipo 2 puede estar cercana.