El sueño puede ser un factor importante en el manejo de la diabetes, especialmente la variación en la duración. Según un estudio publicado en la revista Diabetes Care, la calidad del sueño afecta a la glucosa en sangre. En concreto, a las personas con diabetes tipo 2.

Se sabe que el sueño está asociado con el control glucémico en la diabetes tipo 2, pero el grado en el que las características específicas del sueño afectan a este control no ha sido determinado. En este estudio, los investigadores han llevado a cabo un análisis transversal de pacientes con diabetes tipo 2 para evaluar como los parámetros en torno al sueño, tanto solos como combinados, afectan a la hemoglobina glucosilada.

Las participantes del estudio, pacientes del Centro Médico de la Universidad de Amsterdam, usaron un acelerómetro de muñeca durante una semana. Los resultados permitieron calcular algorítmicamente, entre otros datos, la duración total del sueño, la variabilidad de la duración, o la eficiencia del descanso. Los investigadores reunieron datos subjetivos utilizando el índice de calidad del sueño de Pittsburgh y el índice de gravedad del insomnio. Finalmente, se usaron muestras de sangre sometidas a cromatografía líquida de alta resolución para determinar una media de los niveles de glucosa en sangre en los últimos tres meses.

Los resultados dictaron que los niveles más altos de glucosa en sangre se asociaban con la duración total del sueño, tanto si era corta como si era larga. Además, se observó una mayor acumulación de glucosa en sangre en los pacientes con menor eficiencia de sueño, mayor variabilidad del sueño y peor calidad.

La variabilidad en la duración del sueño

Está probado que la calidad del sueño afecta a la glucosa en sangre. En concreto, la variabilidad en la duración del sueño explica la mayor parte de la varianza en hemoglobina glucosilada. Mientras que los síntomas de insomnio o el tiempo de sueño no muestras asociación alguna con los niveles de glucosa.

“En conclusión, el sueño puede ser un factor modificable importante asociado con la hemoglobina glucosilada en pacientes con diabetes tipo 2 que ya reciben atención regular. La variabilidad articular en la duración del sueño, puede reflejar la privación parcial del sueño alternando con la compensación del sueño y ser una terapia terapéutica prometedora objetivo “, concluyeron los investigadores.