Dos compuestos encontrados en las uvas rojas y las naranjas han sido combinados para desarrollar una píldora que puede ser clave en la lucha contra la diabetes tipo 2 y reducir los casos de obesidad y enfermedad cardiovascular.

El hallazgo se atribuye a un grupo de científicos de la Universidad de Warwick y del Hospital Universitario de Coventry, Reino Unido, quienes han estado en los últimos años realizando pruebas en pacientes obesos que, después del tratamiento, demostraron reducir los niveles de azúcar y mejora en la circulación sanguínea.

Los investigadores lo han descrito como “un increíble y emocionante desarrollo”. Sin embargo, señalaron que la cantidad que se requiere de estos dos componentes que están en las uvas rojas y las naranjas  no puede obtenerse simplemente incrementando el consumo de uvas rojas y naranjas.

Los compuestos estudiados que están en las uvas rojas y las naranjas son el trans-resveratrol (tRES), que se encuentra en las uvas rojas, y la hesperetina (HESP), contenida en las naranjas. Cuando los administraron en combinación y en dosis farmacéuticas, los compuestos actuaron en conjunto para reducir la glucosa en la sangre, hacer más eficiente la acción de la insulina y mejorar la salud de las arterias.

Esta combinación incrementa la presencia en el cuerpo de una proteína llamada glyxolasa 1(Glo1) que neutraliza un compuesto dañino derivado del azúcar llamado metilglioxal (MG).

El MG es uno de los principales actores en los efectos negativos del azúcar. El incremento de MG acumulado a una dieta de altas calorías impulsa la resistencia a la insulina que conduce a la diabetes tipo 2.

El bloqueo de MG mejoró la salud de personas obesas o con sobrepeso y muy probablemente ayude a pacientes con diabetes tipo 2 y alto riesgo de enfermedad coronaria.

Los pacientes recibieron una cápsula suplementaria al día, durante ocho semanas.

Se les pidió, y se controló, que no alteraran su dieta usual ni su rutina de actividad física diaria. Después del período de prueba y tras análisis detallados, el equipo de científicos encontró que los pacientes con un índice de masa corporal superior a 27,5 que recibieron los compuestos mostraron mayor actividad de Glo1, niveles menores de glucosa, más eficiencia de insulina, mejor función arterial y menor inflamación de los vasos sanguíneos.

El equipo científico está buscando socios e inversionistas para desarrollar los compuestos en productos farmacéuticos.

No obstante, el profesor Thornalley advirtió: “Así como nuestro descubrimiento es emocionante, es igualmente importante resaltar que la actividad física, la dieta, otros factores de comportamiento y tratamientos actuales deben ser acatados”