Roi Piñeiro tiene diabetes desde los 14 años. A sus 41 años este pediatra madrileño, en la actualidad jefe del servicio de pediatría del Hospital General de Villalba, ha sido una de las miles de personas infectadas por el coronavirus durante el pasado mes de Abril en España. En este repaso por las historias de personas con diabetes y Covid19 que Canal Diabetes ha iniciado hoy, conocemos la historia del doctor Piñeiro.

Roi Piñeiro se define a si mismo como una persona tranquila, a la que le gusta estar en familia, pasear, ir al cine, o tocar el violín. La diabetes, como a todas las personas que debutan, le cambió su vida, pero según él, a mejor, “soy de los que siempre ven el vaso medio lleno, no puedo evitarlo. La vida es un regalo que debemos disfrutar”

Positivo por Coronavirus

El pasado 30 de Marzo Roi Piñeiro tras un fin de semana con fiebre, malestar e intenso dolor de cabeza decidió hacerse la prueba del Covid-19. “Tenía intención de seguir trabajando después de la prueba, pero los escalofríos me indicaron el camino a casa. Al llegar, no quise besar a mi mujer a pesar de haber dormido en la misma cama la noche anterior. Era una sensación extraña. Una resaca sin copas previas” asegura Roi Piñeiro.

Las horas posteriores a la prueba le generaron un doble debate “te planteas los dos escenarios: ¿Qué será mejor? ¿Positivo y me lo quito ya de encima? Con razón me encontraba mal claro… Aunque no tanto… En el fondo soy un flojo y seré negativo… ¡Qué vergüenza! Y mis compañeros trabajando el doble… Menudo jefe estoy hecho”.

Ante tanta duda, sobre las 20:30 horas el portal del paciente le avisó, “SARS2PCR Positivo”. Tras el diagnóstico Roi nos confiesa que sintió alivio, pero a la vez miedo por su condición de persona con diabetes “Soy diabético, tengo hipertensión leve, tomo ibersartán. Soy un paciente de riesgo” y ante sus compañeros bromeó con un “ahora no me viene nada bien morirme”.

Según las diferentes escalas y teniendo en cuenta sus circunstancias personales, el riesgo de ser hospitalizado entonces era del 18%, y el riesgo de mortalidad del 2%. Roi Piñeiro confiesa que “no fue pánico. Fue miedo. Incertidumbre. Pena. Saber que en menos de una semana podría estar ingresado. Que en menos de dos semanas podría dejar una viuda y dos huérfanos. Nadie te puede asegurar que no te va a tocar. Nadie te puede asegurar nada”.

Sin embargo la positividad y el espíritu de superación de Roi Piñeiro salieron a flote. “No podía mostrar todo esto a mi familia. Grité: Soy positivo. Y me puse a bailar. Creo que mi hija se rio, no lo recuerdo bien. Luego colgué un tuit: Me tocó. Ahora a cruzar los dedos y a esperar… así es el coronavirus. 132 mensajes de ánimo que agradeceré eternamente. No siempre Twitter es ira”.

Afortunadamente Roi Piñeiro no tuvo que ingresar y lo más molesto fue una anosmia absoluta de casi dos semanas de duración. Así nos relata su experiencia durante esas dos semanas tan duras; “el inicio de las complicaciones era bastante común en los pacientes que no evolucionaban bien: entre el séptimo y el décimo día desde el inicio de los síntomas comenzaba la disnea, la temida dificultad respiratoria. Decían que era de inicio súbito, a pesar de que los días previos no tuvieras más síntomas que un discreto resfriado. De repente, salías de la ducha y te asfixiabas con mínimos esfuerzos”.

Coronavirus y diabetes

Ante esta situación le preguntamos a Roi Piñeiro por la gestión de su diabetes y nos contesta que “como en cualquier otro proceso catarral leve, sin grandes cambios. Comía bastante menos, por lo que reduje la cantidad diaria de insulina, y perdí un par de kilos. Por desgracia, los he vuelto a recuperar. Por desgracia estética claro. Como indicadores de salud, en este caso, bienvenidos son”.

Roi Piñeiro nos reconoce que tampoco tomó ninguno de los tratamientos que entonces se recomendaban para la enfermedad Covid-19.”No existía ninguna terapia eficaz, al menos con suficiente evidencia científica de su efectividad. De hecho, en la actualidad (principios de mayo), seguimos así. Podían tener efectos secundarios potencialmente graves, así que decidí no tomarlos. No digo que fuera lo correcto. Fue mi decisión en aquel momento”.

La importancia de la familia

El entorno familiar es clave en diabetes, pero también ante esta situación de Covid 19. “Mi mujer, que me conoce bien, sí que me notaba diferente y compartía miedos conmigo. Mis hijos más tranquilos. Cualquiera de ellos podía estar contagiado. De hecho, mi mujer también tuvo algunos síntomas leves. Por eso, el aislamiento en nuestro caso no tenía mucho sentido. No teníamos con quién dejar a los niños y los abuelos, evidentemente, no eran una opción” reconoce Roi Piñeiro.

Los profesionales sanitarios en el centro de esta pandemia

La experiencia de Roi cobra doble sentido si ponemos encima de la mesa su faceta profesional. Como pediatra y como profesional sanitario su visión sobre esta situación de alarma sanitaria es muy interesante. “Parece que el personal sanitario ha recuperado cierto prestigio social. Veremos cuánto dura eso. Hace falta algo más que los aplausos. Si nos acordamos solo de los “héroes” en los momentos de crisis, pero no nos preocupamos por cuidarlos el resto del año, no estarán para la próxima pandemia. De España siguen huyendo demasiados sanitarios y científicos. No es un mensaje sindicalista. Es la verdad. En este país se idolatra y se baña en oro a quien mete un gol, pero no a quien te salva la vida” asegura Roi Piñeiro.

Roi Piñeiro pediatra

Roi Piñeiro pediatra

Nuestro protagonista también pone el acento en la realidad científica que estamos presenciando. Existe ansiedad por encontrar el mejor diagnóstico y un posible tratamiento y eso “está generando un aluvión de publicaciones sin revisión por pares, sin la suficiente calidad y sin ninguna evidencia. En lugar de ayudar, nos están infoxicando a todos. Revistas de prestigio están aceptando artículos que el año pasado no pasarían ni el filtro del revisor más generoso. Siento que en esta crisis hemos olvidado una de las principales máximas de nuestra profesión: “primum non nocere” (lo primero es no hacer daño)” asegura Roi Piñeiro.

El punto y final

Esta experiencia que hoy compartimos con la audiencia de Canal Diabetes ha dejado varias reflexiones en el pediatra madrileño.

La primera tiene que ver con el miedo, el que sentimos todos. Un miedo que no debe convertirse en pánico. “El pánico nos impide usar la razón y nos conduce al fracaso”. Roi, como buen profesional de la salud también nos recuerda que es clave seguir las recomendaciones oficiales. Y si al final no hay suerte y nos toca, “pueden pensar que todo terminará mal, como hice yo durante demasiadas horas. También pueden leer esta entrevista, en la que un diabético hipertenso de 41 años no desarrolló ninguna complicación. Es decir, como la gran mayoría de la población que se infecta por este endemoniado virus” asegura  Roi Piñeiro