El pasado mes de Junio se presentaron en el congreso de la ADA numerosos estudios en torno a la diabetes. Uno de los que rescatamos en el día de hoy para iniciar el mes de Septiembre tiene que ver directamente con la relación que existe entre el consumo de metformina y la modificación del estilo de vida.

Tras quince años de estudios del programa de Prevención de Diabetes se demostró que el uso de metformina y la modificación del estilo de vida es eficaz en el lento desarrollo de la diabetes a largo plazo en pacientes de alto riesgo.

En el estudio original la modificación del estilo de vida y la metformina redujeron el desarrollo dañino de la diabetes en un 58% y un 31%, respectivamente, en comparación con el placebo que se suministro al resto de pacientes después de 3 años de seguimiento.

También se evaluaron los efectos a largo plazo de las complicaciones microvasculares, pero no se observaron diferencias significativas entre los grupos. Las complicaciones macrovasculares, como los eventos cardiovasculares, no se pudieron evaluar debido al número relativamente pequeño de estos eventos que se dieron entre los participantes.

Además “el uso de la metformina se asoció con la pérdida de peso duradera durante el período de seguimiento,” dijo Jill Crandall, Profesor de Medicina en el Albert Einstein College of Medicine, en la discusión de la ADA sobre las implicaciones clínicas de los resultados con la actualidad.